Defensa personal: goshin

Sesión de fotografía de defensa personal

Durante diciembre de 2018 realizamos una serie de fotografías para el equipo de Goshin (defensa personal basada en karate) del CD Actur, con el objetivo de realizar un calendario. Las fotografías recogían acciones en el tatami así como en entornos urbanos. Aprovechamos también la ocasión para realizar algún retrato.

Si participaste en la sesión y quieres descargarte tu foto puedes hacerlo mediante botón derecho / guardar imagen como o bien al final del artículo encontrarás un botón para descargarlas todas juntas.

El equipo, posando para la ocasión.

Todas las fotografías fueron realizadas con la colaboración de Elena Godoy

Sesión 1: tatami

Para esta sesión convoqué al grupo un sábado por la tarde en el tatami, a donde fuimos con cuatro flashes de mano, dos pies, dos octaboxes, un fondo blanco y un fondo negro, además de unos cuantos trípodes.

En esta ocasión utilicé todos los objetivos que tenía: el gran angular para algunas acciones en las que me coloqué muy cerca de los protagonistas.

Fotografía realizada con el gran angular, en la que posteriormente hubo que enderezar columnas.

El 30mm para cuando las acciones eran de solo dos personas.

Sigma 30mm para una acción de dos personas

Finalmente el 70-200 cuando quería obtener un retrato limpio.

Pose tras fondo negro.

Para poder disparar los flashes coloqué en la cámara un emisor y un receptor en un flash, configurando los otros flashes para que disparan por simpatía. Lo cierto es que realicé algunas fotografías sin disparar los flashes y el resultado fue negativo, había que subir mucho la ISO y el grano se hacía muy evidente cuando había que levantar las sombras.

Disparando sin flash hay que aumentar la sensibilidad, haciéndose el grano muy visible.

Otro de los problemas a los que tuve que enfrentarme y que no descubrí hasta el revelado fue que el tatami (el suelo) estaba hecho de un vinilo o lienzo azul brillante, que producía unos bonitos reflejos como se puede ver en la imagen de arriba… pero que también rebotaba una luz azul intensa que teñía toda la fotografía y con el que luego había que pelear.

El azul baña e inunda todo

La configuración de los flashes principales fue a 45º del sujeto, con un octabox cada uno, intentando generar algunas sombras un poco más dramáticas de lo habitual, para conseguir construir un personaje más duro (es una sesión de fotos de defensa personal).

Retrato en el que se potencian los negros

En otras ocasiones, cuando quería aprovechar para realizar retratos más íntimos cerré el angulo para atenuar esas sombras y obtener menos negros.

Un retrato muy suave

Otra configuración de flashes que me gusta mucho es dispararlos por detrás de un fondo blanco, consiguiendo generar el efecto de sombras chinas que podéis ver en las siguientes fotografías.

un flash colocado justo detrás de las letras genera un bonito degradado de luminosidad hacia los bordes.

En alguna ocasión también coloqué un flash frontal con menor potencia para poder levantar sombras y obtener información en el rostro.

Fondo eliminado gracias a un flash trasero, pero también iluminamos el rostro.

En otras ocasiones simplemente con el pincel en modo aclarar levanté un poco las sombras para sugerir el rostro.

En esta ocasión utilicé el pincel sobre el rostro y el cinturón para levantar las sombras.

Esta siguiente fotografía en concreto está inspirada en Antonio Garci, de quien he aprendido muchísimo sobre fotografía de modelos. Le vi en un vídeo como colocaba el flash para conseguir esos destellos y lo copié. Quise conseguir destellos en forma de estrella para lo cual cerré mucho el diafragma lo que me obligó a subir la ISO… generando este ruido en la fotografía.

Varios flashes dentro de la escena para generar esos destellos.

Otra técnica, que también aprendí de Garci, es el uso de geles de colores en los flashes. Un azul por un lado, un rojo por el otro… y conseguimos estos resultados.

retrato con geles de colores

No recuerdo las horas que estuvimos haciendo fotos, más de cinco seguro, y aguantaron como luchadores que son. Más o menos cada uno vino con su idea de posado pensada de casa, aunque para Sonia hubo una petición especial mía: “ven con las uñas pintadas y en traje”. No me hizo más preguntas: vino, posó y venció. Gracias Sonia.

Solo conozco a una persona que le puedas decir “ven con las uñas pintadas, de traje y haz un yoko güeri”

Una de las fotografías que más me gustó de toda la sesión, quizás la más fácil, pero también la más pensada y simbólica. No hace falta más explicaciones.

Y el resto de las fotografías de la sesión en interior, a cada cual mejor.

Congelando el movimiento

Sesión exteriores

Localicé un entorno industrial para poder conseguir un fondo agresivo, urbano, degradado, que tuviera grafitis, humos, fábricas… Y la verdad es que el sitio cumplió los requisitos sobradamente. Empezamos un poco antes de la hora dorada con algunos retratos con luz natural. Todos con el 30mm.

Posteriormente con la hora dorada y azul empezamos las acciones con la ayuda de algún flash de relleno que los propios compañeros fueron sujetando y orientando según nuestras indicaciones.

También montamos alguna escena de acción, ya de noche, aunque el resultado no fue del todo satisfactorio.

Al final, ya de noche, realizamos algún retrato sin flash… pero igualmente apareció demasiado ruido.

Las luces provenían de farolas que había cerca e iluminaban al sujeto.

En esta ocasión iluminamos el rostro del sujeto con un toque de linterna

Quería fotografiar el movimiento y la mejor forma que se me ocurrió fue con las técnicas que le he visto explicar a Mario Cea, que las usa para fotografía de naturaleza. En esta fotografía monté la cámara sobre el trípode e hice una larga exposición, en la que Alberto realiza la acción con los palos, y sólo al final disparo el flash, consiguiendo congelar el movimiento. Además, con el eje horizontal bloqueado, le di un toque a la cámara en el eje vertical para potenciar esas líneas verticales.

Posteriormente realizamos algunos retratos con flash y jugamos a desenfocar las luces del fondo de la fábricas. Como antes, favorecí la aparición de sombras duras para fomentar esa imagen de luchadores y luchadoras.

Acabamos la noche con una escena que había preparado consistente en colocar al sujeto tras los faros de un coche y sobre el que quería generar un ambiente de misterio y suspense. Como no conseguí el famoso humo fotográfico (al llegar a la tienda estaba cerrada) fabriqué el mío siguiendo una receta samurai (no es broma) consistente en realizar una mezcla de harina y polvos talco. Al tener distinta densidad se consigue una nube más o menos uniforme. Otra vez disparé dos flashes a 45º cada uno. Luego hubo que limpiar el coche a escobazos porque llevaba más de un dedo de polvo.

Y finalmente esta fotografía en la que quise proyectar unas sombras contra la pared del túnel.

Fue una sesión en la que les hice acudir a sitios que daban miedo, pasaron frío, les enterré en polvo, les hice moverse cuarenta veces con los flashes… Y sin embargo dijeron que se lo habían pasado muy bien. La verdad es que fue una de las más divertidas que recuerdo. ¡Gracias!

Retoque

Al ser muchas fotografías no he podido realizar ningún retoque especial, salvo suavizar un poco las pieles (en LR o con NikCollection), corregir dominantes, eliminar fondos y un punto de claridad y detalle.

Descarga todas las imágenes desde este enlace

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