Finestres

Finestres

Otro pueblo abandonado en Aragón, o mejor dicho, otro pueblo que han obligado a abandonar para construir pantanos.

Finestres, al sur de la Ribagorza, es lo que se puede considerar un pueblo en mitad de la nada. Arrinconado contra el pantano de Canelles, al final de una pista por la que sólo pueden pasar todoterrenos, está de camino a ningún sitio. El que algún día fuera un pequeño pueblo que viviera del olivo, de los huertos y cereales y de los pastos regados por el río, hoy sólo recibe la visita de dos familias y en verano. Y con suerte.

Finestres
Finestres, al amanecer
Mensaje de "La Patro"
Mensaje de “La Patro”

Los antiguos aterrazamientos construidos por sus vecinos, levantando muros de piedras para allanar la pendiente y cultivar, hoy se derrumban. Los techos de sus viviendas han caído contra el suelo, arrastrando pisos hasta el sótano. La Pátro, la de Casa Cóix, una de las últimas habitantes del pueblo, colgó en diciembre de 2017 un mensaje en el muro de entrada a la iglesia, despidiéndose, como si ya no fuera a volver.

Ésta es una parte de la historia de Aragón. Una de carretas, abandonos, progreso, abandonos, pobreza, cierra la puerta, ya volveremos.

Cargado con la tienda, el saco, la esterilla, la cámara, el trípode, los objetivos y comida y bebida me dirigí, una semana de agosto, hacia Finestres con el fin de fotografiar la conocida muralla china de Finestres, protagonista de este artículo. Al llegar (con el coche) a Estopiñan giré por una pista interminable que te adentra hacia el pantano, y una vez cruzado el puente sobre uno de los brazos del pantano abandonas el coche. Comienza la pista por la que sólo 4×4 pueden circular, y que andando se recorre sin complicación alguna en una hora y pico.

Reconoces que te acercas al pueblo cuando empiezas a ver los aterrazamientos y porque la cobertura del teléfono va fallando, porque total, para qué va a haber cobertura allí.

Detrás del pueblo está la conocida muralla china, una formación calcárea, de estratos verticales con forma de muralla, que quería fotografiar. Busqué algún plano original… pero por la parte del embalse no lo encontré. Intenté bajar hasta la orilla pero aunque había camino pronto caía en picado convirtiéndose en una trocha por la que sólo los ciervos bajan.

Así que me di la vuelta e intenté fotografiarlo por detrás, siguiendo un camino por el que era evidente que desde luego mucha gente no pasaba, con muy pocos hitos y con pasos nada claros. Al final había que saltar entre un muy pequeño cortado, intentando no caer en el pantano. Así llegue a una de las orillas y allí planté el trípode y esperé la noche.

La muralla de Finestres
La muralla de Finestres

Al final la luna se ocultó contra la muralla y vi las estrellas. Y realicé esta fotografía, que es en realidad dos fotografías, una de la muralla un poco antes del anochecer, y otra la del cielo. Ambas son dos largas exposiciones de 30 segundos, llevando la cámara al límite de lo que la ISO permitía. Mientras, una legión de arañas, con sus brillantes ojos, me miraban como diciendo “qué hará este panoli aquí”.

Recogí y volví como pude al pueblo a dormir a la tienda, no sin antes intentar fotografiar la Vía Láctea, aunque la verdad, tampoco se ve muy bien. Y al día siguiente, intenté volver a fotografiarla con este sunstar o destello.

 

Y finalmente una versión más canónica de la muralla, con el tele, al amanecer.

Finestres, la muralla
Finestres, la muralla

 

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